Artículo de opinión publicada en la página del Partido Aragonés: www.partidoaragones.es
23-12-2011
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KEYNES NO FUNCIONA
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Juan Manuel Fernández, ex eurodiputado del Partido Aragonés.
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Jhon Maynard Keynes (1883-1946) es uno de los economistas más nominados en estos años de crisis económica. La dicotomía entre una política restrictiva (denominada clásica) o una expansiva (denominada keynesiana, aunque ya es tan clásica como la anterior) es la gran discusión teórica de salida a la crisis.
La teoría keynesiana se basa en medidas de estímulo lideradas por el Estado, de forma que compense la atonía que se produce en un intercambio cultural de bienes y servicios por los agentes económicos. Así, las medidas más llamativas, pero no las únicas, son aquellas dirigidas a generar actividad pública que contribuya al crecimiento de la economía. Pero este aumento en la actividad de los Organismos Públicos debe financiarse, y se hace mediante dos formas, básicamente: aumento de la liquidez y/o endeudamiento. Y aquí nos encontramos con el primero de los problemas, pues ambas tienen inconvenientes: la primera por un efecto inflacionario directo; y la segunda, por el incremento al riesgo de que no se puedan pagar los créditos solicitados, lo que implica mayor coste del dinero. Bien, si la solución parece relativamente sencilla, ¿por qué no se aplican medidas de estímulo con carácter general y, al menos, dejamos de perder empleos que es el gran problema de la economía española? En primer lugar, por lo expuesto en el párrafo anterior sobre la falta de liquidez generalizada en la economía occidental, y porque en otras partes del mundo en los que se han aplicado este tipo de medidas tampoco han solucionado el problema. Si hasta los años 80 este tipo de actuaciones llevaban generalmente a una recuperación económica temporal, ¿por qué no funciona en la actualidad? La respuesta habría que encontrarla en el profundo cambio que ha producido en la economía mundial la incorporación de China y el resto de los denominados países emergentes del mercado. Hasta los años 80, el incremento de la actividad y del dinero disponible en manos de los ciudadanos y las empresas por parte del Estado se reinvertiría (se contrata una carretera, la constructora contrata trabajadores del país, estos compran productos producidos por empresas nacionales, y éstas contratan más trabajadores del país, los cuales pagan más impuestos y piden menos ayudas sociales); en la actualidad, una parte importante de ese dinero que va a los ciudadanos se dedica a comprar bienes y servicios producidos en la nueva fábrica del mundo, China, y en el resto de los países básicamente exportadores. Así, el dinero que ha pedido el Estado para construir o arreglar esa carretera, que antes no permitía “comprar tiempo” para adecuar la economía, en la actualidad no es capaz de recuperarlo, pues una parte importante de lo que compramos se produce fuera, no sólo de nuestras fronteras (si va a Alemania al menos luego se lo gastan, en parte, en sus vacaciones aquí), sino de nuestro continente. Así pues, surge la pregunta ¿tiene solución la situación actual? Sí, con una bajada progresiva de nuestro endeudamiento que permita recuperar la confianza, y una rápida apertura de la liquidez con el menor coste posible para los ciudadanos, ya se participando en su capital o con préstamos a largo plazo. |
martes, 27 de diciembre de 2011
Keynes No funciona
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